Cuando hablamos de primavera, las flores son las niñas bonitas. No podemos dejar de pensar en cómo llenarán de color y alegría nuestro jardín. Para que ello ocurra con naturalidad y perfección, no te olvides de estas 5 tareas que tus flores necesitan y merecen estos días.
1RIEGOS ADAPTADOS
Las lluvias irregulares obligan a vigilar el equilibrio hídrico. Reduce el riego si el suelo permanece húmedo y auméntalo solo cuando la capa superficial esté seca. Las anuales en maceta necesitarán controles más frecuentes que las vivaces en tierra.

2ESCARDA Y AIREA
Es el momento perfecto para utilizar una azadilla ligera o un cultivador de tres púas y eliminar hierbas competidoras cuando aún son pequeñas. Trabaja superficialmente, sin profundizar más de 3–4 cm, para no dañar las raíces.
3ABONADO DE FLORACIÓN
Las bulbosas en plena floración y las vivaces en crecimiento agradecen un fertilizante rico en potasio. Aplícalo después de un riego o lluvia ligera para facilitar su absorción. No te pases con el nitrógeno o nacerá demasiado follaje en detrimento de las flores.
4PRIMEROS TRATAMIENTOS
Con la humedad templada aparecen pulgones, roya y oídio. Revisa los brotes tiernos y aplica tratamientos localizados con jabón potásico o fungicida específico si detectas síntomas de ataque. Actuar pronto reduce la necesidad de intervenciones más agresivas después.

5TUTORES TEMPRANOS
Antes de que las vivaces altas desarrollen tallos largos, instala soportes discretos. Así evitarás daños por viento y lluvias intensas propios de esta época. Es mucho más sencillo hacerlo ahora que cuando la planta está en plena floración.
Las tres protagonistas del jardín
CARRASPIQUE (Iberis sempervirens). Esta vivaz tapizante de bellas flores blancas es feliz plantada en una rocalla. Al terminar su floración, recórtala ligeramente para mantener un porte compacto y estimular nuevas yemas.
MARGARITA DE LOS PRADOS (Bellis perennis). Ideal para borduras soleadas o con sombra ligera, para que estas margaritas prolonguen durante mucho más tiempo su color, debes retirar las flores pasadas con regularidad.
TULIPÁN (Tulipa sps.). Esta bulbosa no puede faltar en ningún jardín. Tras la floración elimina solo la flor marchita y deja que las hojas amarilleen de forma natural para recargar el bulbo de nutrientes.



