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Cultiva azafranes en tu jardín

by Redaccion
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Todo el mundo conoce el azafrán –la especia más valorada– pero quizás no todo el mundo sepa que el llamado «oro rojo» se obtiene con el estigma de la flor de una pequeña planta del género Crocus, la Crocus sativus L; ni que además de la especie de uso culinario, existen otras 80 de ese género, que a su vez cuentan con cientos de subespecies, híbridos y variedades. Ni que unos cuantos azafranes puedan cultivarse con éxito en el jardín.

Para aclarárnoslo todo, el ingeniero agrícola y paisajista Fernando Hortelano Vázquez de Prada, a cargo de Acanto, Jardinería y Paisajismo (www.acantojardineria.es), en Oviedo, nos cuenta todas las curiosidades de los azafranes. Fernando tiene a sus espaldas más de 35 años de experiencia y es el creador y jardinero de un jardín de pruebas en Oviedo, que cuenta con más de 400 especies y variedades vegetales con un 30% de plantas silvestres y un prado florido de desarrollo propio. Así que es una voz más que autorizada para contarnos los secretos de esta especia.

AHORA ES LA MEJOR ÉPOCA

Los Crocus pertenecen a la familia botánica Iridiaceae y se dan naturalmente en amplias zonas de centro y sur de Europa, norte de África y oeste de Asia. Son plantas vivaces geófitas con órganos subterráneos llamados cormos que les permiten sobrevivir bajo tierra en condiciones ambientales adversas. Estamos en invierno y los azafranes se encuentran en plena floración, junto con otras plantas bulbosas de floración invernal como narcisos (Narcissus sp.), lirios (Iris reticulata), campanillas (Leocojum aestivum), ciclámenes (Cyclamen persicum), jacintos (Hyacinthus sp.), anémonas (Anemone sp.), etc…

Ahora es el mejor momento para planificar su plantación en el jardín: Podemos escoger los lugares, diseñar la plantación o elegir las especies, colores y variedades para poder combinarlos mejor con el resto de nuestras flores. Te contamos cómo.

CÓMO NATURALIZARLOS

Al naturalizar plantas, las cultivamos como si estuvieran en la naturaleza. En el caso de los bulbos, se dejan en el mismo lugar durante años dejando que pervivan, florezcan y se multipliquen. Si queremos que nuestros azafranes permanezcan en el terreno varios años. Sigue las siguientes recomendaciones para que sus matas aumenten con una floración llamativa cada nueva temporada:

  • Utiliza especies adecuadas para cada sitio.
  • Planta bulbos de la mejor calidad y del máximo tamaño posible en la época adecuada (dormancia):
  •  Las especies de floración de invierno/primavera en otoño
    • Las especies de floración otoñal, en verano o inicios del otoño, a más tardar.
  • El efecto ornamental se consigue a base de grandes masas de flores. Esto ocurre así, sobre todo si se naturalizan en prados floridos, ya que son plantas pequeñas y pegadas al terreno. Para ello, ten cuenta que:
    • Suelen abrir las flores en días soleados.
    • Casi todas las especies dispersan la apertura de las flores a lo largo de varias semanas para asegurarse la polinización.
    • Las especies botánicas (variedades no seleccionadas) suelen ser veceras, es decir, florecen un año sí y otro no.
  • Planta un mínimo de 50 ejemplares –los viveros especializados recomiendan 100 unidades de cada especie o variedad–. A ser posible en grupos de tres o más unidades. De esta manera conseguiremos burlar sus «malos hábitos» y obtener un efecto ornamental potente.
  • La floración ocurre antes o durante la aparición de las hojas, esto implica que florece gracias a la energía obtenida de las sustancias de reserva acumuladas en la temporada anterior. Así que tendremos que respetar su ciclo vegetativo para que eso ocurra, así que mantén las hojas sin cortar hasta que se marchiten naturalmente. En algunos casos, las hojas son grandes y llamativas; si la plantación es en césped o prado, espera unas seis semanas tras la floración para hacer la siega.
  • Para ayudar al enraizamiento es recomendable aportar al hoyo de plantación una mezcla de sustrato y compost.

AZAFRANES DE OTOÑO Y DE PRIMAVERA

Todas las especies de Crocus se pueden clasificar, desde un punto de vista jardinero, en dos grandes grupos. Todo depende del momento de su floración: especies de floración otoñal y especies de floración invernal–primaveral. Este momento de la floración es consecuencia del medio ambiente de su zona de origen. Es lo que determina el manejo y las operaciones de cultivo de cada grupo.

Las especies más conocidas y utilizadas, aparte del azafrán de uso culinario, son las que emiten los brotes florales a finales de invierno o inicios de la primavera. Son muy apreciadas en los jardines por su floración temprana que aporta la primera nota de color. Las variedades e híbridos invernal-primaveral más utilizadas en jardinería y más fáciles de encontrar son: Crocus chrysanthus, Crocus etruscus, Crocus flavus, Crocus olivieri, Crocus sieberi ssp. balansae, Crocus tommasinianus y Crocus vernus.

Entre las especies y variedades de Crocus de floración otoñal nos encontramos con el propio azafrán – Crocus sativus– y también las variedades Crocus cartwrightianus, Crocus laevigatus , Crocus ochroleucus, Crocus pulchellus y Crocus speciosus. Por supuesto, los especialistas en estas plantas cultivan muchas otras especies. Entre estas destacan tres por su adaptación a las condiciones ambientales de alta humedad del norte de España: Crocus banaticus, Crocus nudiflorus y Crocus serotinus. La primera es originaria de Rumanía, las otras dos son autóctonas y se ven fácilmente en los prados de la España verde.

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Y EN EL JARDÍN

Obviamente no todos «valen» para todo. El Crocus tommasinianus vegeta y se multiplica estupendamente en el sotobosque. No obstante, florece mal y desaparece rápidamente entre la hierba aunque esta se mantenga corta. La razón de estos comportamientos tan distintos puede estar en la humedad del terreno de asiento durante el verano. La zona bajo los árboles durante esa época se mantiene mucho más seca que el prado. Las leñosas producen una «sequía» del terreno a su alrededor por la pantalla que forman las hojas y la absorción de agua de la planta. Esta sequía imita a la que se da naturalmente en la zona de procedencia de la planta durante su dormancia. De esta manera consigue que este bulbo originario de zonas más secas se adapte mucho mejor.

TOMA NOTA DE LAS CARACTERÍSTICAS DE TUS CROCUS

Para obtener los mejores resultados, conviene tener en cuenta todos estos aspectos a la hora de plantar azafranes en tu terreno.

  • ADAPTACIÓN A LA ZONA DE CULTIVO. Los Crocus, por lo general, se adaptan bien a zonas de pleno sol o media sombra. Puede ser en parterres –solos o con otros bulbos–, bajo árboles de hoja caduca, en macetas e incluso en hierba. La mayoría suelen naturalizarse bien siempre que el terreno tenga un drenaje adecuado y no tengan demasiada humedad en verano. Solo unas pocas especies están adaptadas a permanecer en zonas de suelos compactos o con exceso de agua durante temporadas largas.
  • TAMAÑO. Tanto el Crocus flavus como el Crocus vernus son algo más grandes que el resto de los de floración invernal/primaveral. El Crocus banaticus y el Crocus speciosus superan en tamaño al resto de los que florecen en otoño.
  • FLORACIÓN. Dentro de la temporada de flor (otoño o invierno/primavera), los hay
    de floración más temprana como el Crocus banaticus, el Crocus avus o el Crocus vernus. Esto nos permite tener azafranes en flor durante un período de tiempo más largo si utilizamos varias especies. Por ejemplo, la sucesión de floraciones de los Crocus vernus, C. chrysanthus y C. tommasinianus puede durar dos meses, desde su inicio a mediados de enero.
  • DURACIÓN DE LA FLORACIÓN. Una sola flor de Crocus dura pocos días. Sin embargo la floración puede alcanzar alrededor de un mes y medio si nos fijamos en el conjunto de flores de una plantación. Las masas de azafranes tienden a una floración progresiva durante la temporada. Así aprovechan al máximo las condiciones favorables para su polinización (las flores se abren completamente solo en días con sol). Las flores duran, por lo general, dos o tres días entre su apertura y marchitez.
  • COLOR DE LA FLOR. La coloración difiere entre especies y variedades, dominando
    los blancos y morados, aunque también los encontramos en tonos de amarillo y naranja. Existen variedades rayadas, con sépalos de colores alternos o con diferente coloración interior y exterior.

Si quieres conocer más secretos acerca de los diferentes tipos de azafrán, entra en www.acantojardineria.es. Y no te pierdas este reportaje en el número 302 de tu revista MI JARDÍN. Para conseguirlo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistamijardin.es

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