Estas cuatro especies de invierno conforman un pequeño club que, cuando bajan las temperaturas, parecen cobrar fuerza. Sin embargo, las acechan algunos enemigos. Te damos la clave para combatirlos y que luzcan preciosas en tu jardín.
BERGENIA
Desde las latitudes siberianas llega esta planta compacta, de hojas grandes y brillantes, que en cuanto el termómetro cae se anima a emitir corimbos de flores gruesas y rosadas. Tiende a derramarse suavemente, como si quisiera asomarse al borde del jardín.
ENEMIGO: El apetito de los caracoles. Las hojas gruesas de la bergenia resultan irresistibles para los limacos, tanto babosas como caracoles, en tiempo húmedo.
SOLUCIÓN: trampas de cerveza o cebos helicidas en zonas propensas.


GALANTO
Delicada y firme a la vez, la campanilla de las nieves se reconoce por sus hojas acanaladas y la flor única que cuelga de un pedúnculo fino. Su presencia abre simbólicamente la temporada fría: es de las primeras en desafiar el hielo.
ENEMIGA: La amenaza de la pudrición. Los hongos prosperan en humedad y falta de ventilación, causando daños sobre bulbos almacenados.
SOLUCIÓN: espolvorear azufre, eficaz tanto contra hongos como contra ácaros.


CROCUS
Pequeños, breves y luminosos, los crocus –con más de 80 especies– apenas levantan 15 cm del suelo, pero anuncian el final de enero con sus embudos dorados, azules o púrpura. Su origen mediterráneo sorprende cuando se los ve brotar entre heladas.
ENEMIGO: Amarilleo por falta de hierro. Cuando el follaje pierde color pero mantiene las nervaduras verdes, suele deberse a carencia férrica.
SOLUCIÓN: aplicar quelatos de hierro en enero o febrero para recuperar el verdor.


HELÉBORO
Llamado también rosa de las nieves o rosa de Navidad, esta vivaz herbácea resiste como pocas. Sus hojas nacen a ras de tierra y sus flores –blancas, verdosas o rojizas– pueden acompañar durante larguísimas semanas, incluso cuando el paisaje parece detenido.
ENEMIGOS: Tallos dañados bajo tierra. Insectos de suelo como gusanos grises, blancos o alacranes cebolleros pueden perjudicar sus tallos subterráneos.
SOLUCIÓN: emplear preparados biológicos de ajos y aromáticas o utilizar granulados antiinsectos del suelo.



Si quieres saber más acerca de los enemigos que atacan a nuestras plantas y flores en invierno, no te pierdas el número 320 de la revista MI JARDÍN. Para conseguirlo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistamijardin.es
