Un jardín bien ventilado, con un drenaje eficaz y un mantenimiento constante soportará mucho mejor un otoño húmedo que otro aparentemente más frondoso pero descuidado. En jardinería, como en la vida, la mejor cura sigue siendo llegar antes que la enfermedad. Te proponemos varias opciones para prevenir la aparición de hongos esta temporada, plaga habitual cuando el ambiente es más húmedo.
Fotos: Depositphotos y cortesía de fabricantes
Las previsiones anuncian un otoño marcado por lluvias abundantes e incluso episodios torrenciales. Para embalses y acuíferos puede ser una buena noticia, pero en el jardín la historia cambia por completo. Cuando la humedad permanece durante días, el suelo tarda en secarse y el aire apenas circula entre las plantas, los hongos encuentran el escenario perfecto para multiplicarse.
No aparecen de un día para otro. Aprovechan pequeñas heridas, hojas mojadas durante horas, rincones sombríos o un drenaje deficiente. Y cuando las condiciones se mantienen favorables durante semanas, su expansión puede ser muy rápida. Por eso, este otoño la mejor estrategia será impedir que lleguen a instalarse.
Cuidado con el exceso de agua
Muchos aficionados a la jardinería creen que el peligro termina cuando deja de hacer calor. Sin embargo, el otoño puede resultar incluso más delicado que el verano. La combinación de lluvias frecuentes, noches largas y temperaturas todavía suaves crea un auténtico invernadero natural. Hay que tener en cuenta que en estos días las hojas permanecen húmedas durante muchas horas, el terreno pierde oxígeno y las raíces trabajan con dificultad. Y en estas circunstancias no solo proliferan los hongos.
También aparecen musgos en el césped, se pudren raíces y se debilitan plantas que habían superado perfectamente el verano.
Pero estamos prevenidos para que no ocurra. Este año conviene observar el jardín después de cada episodio de lluvia intensa. Porque si el agua permanece encharcada durante horas, no solo existe un problema de drenaje: es una invitación abierta para numerosas enfermedades, como los hongos.
5 HONGOS QUE APROVECHAN EL OTOÑO
1. Oídio: el polvo blanco que avanza en silencio

Suele ser el primero en llamar la atención. Sobre las hojas aparece una especie de polvo blanco o grisáceo que termina cubriendo buena parte de la superficie. Afecta especialmente a rosales, dalias, begonias, crisantemos, evónimos o al árbol de Júpiter. La prevención comienza con algo tan sencillo como evitar mojar el follaje durante el riego. También conviene espaciar correctamente las plantas para favorecer la ventilación y no abusar de los fertilizantes ricos en nitrógeno. Si aparecen hojas afectadas por hongos, deben retirarse cuanto antes y aplicar el tratamiento fungicida adecuado.
PRUEBA CON… Terrarum, de Vitaterra. A base de lecitina y apto para agricultura ecológica, ayuda a proteger las plantas frente a hongos como el oídio y el mildiu, y puede reaplicarse cada 15 días si persisten las condiciones de elevada humedad.
2. Roya: pequeñas manchas con grandes consecuencias

Las primeras señales de estos hongos aparecen en el envés de las hojas en forma de pequeños bultos anaranjados o amarillos. Puede afectar tanto a plantas ornamentales como rosales y geranios, así como a numerosos cultivos del huerto y frutales.
Una buena circulación del aire es la mejor defensa. Cuando el otoño viene especialmente húmedo, también pueden emplearse tratamientos preventivos como aceite mineral o caldo bordelés antes de que la enfermedad se extienda.
PRUEBA CON… COMPO BIO Fungicida Cobre. Fungicida y bactericida de acción preventiva, apto para agricultura ecológica. Su formulación a base de oxicloruro de cobre ayuda a proteger plantas ornamentales, frutales y hortícolas contra los hongos por exceso de humedad. Contra la roya funciona estupendamente.
3. Botritis: cuando el agua se convierte en pudrición

El conocido moho gris es probablemente uno de los hongos más destructivos. No se limita a las hojas: invade flores, tallos y frutos, cubriéndolos con un característico moho gris y velloso.
Hortensias, begonias, hibiscos, tulipanes, tomates, fresas o lechugas son especialmente vulnerables. La prevención pasa por algo tan básico como eliminar cualquier acumulación de agua, favorecer el drenaje, podar para airear las plantas y retirar inmediatamente las partes afectadas utilizando siempre herramientas limpias y desinfectadas.
PRUEBA CON… Tierra de Diatomeas Purificada, de Semillas Batlle. Es un material silíceo de origen biológico, procedente de algas marinas fosilizadas que, además de ser buen insecticida, actúa como fungicida desecando las esporas y micelios de los hongos.
4. Mildiu: un enemigo que trabaja desde dentro

A diferencia del oídio, el mildiu desarrolla buena parte de su actividad en el interior de los tejidos vegetales. Primero aparecen manchas amarillentas y después un velo blanquecino o gris. Aunque suele asociarse a temperaturas relativamente altas combinadas con humedad, también encuentra condiciones favorables durante muchos otoños templados.
Mantener plantas vigorosas mediante materia orgánica bien descompuesta y aplicar tratamientos preventivos cuando las condiciones meteorológicas sean favorables ayuda a limitar su aparición.
PRUEBA CON… Además de Terrarum, Vitaterra cuenta con Stop Hongos, un producto listo para usar que ayuda tanto a prevenir como a combatir el mildiu. Su fórmula natural, a base de lecitina y quitosano, estimula las defensas de la planta frente a este y otros hongos habituales, ofreciendo una solución práctica y respetuosa con el medio ambiente.
5. Phytophthora: el peligro oculto bajo tierra

Si tras varios días de lluvia una conífera comienza a marchitarse sin motivo aparente, conviene sospechar. La Phytophthora afecta principalmente a las raíces y al cuello de la planta, provocando un deterioro progresivo que puede terminar secándola completamente.
La clave está en impedir que el agua permanezca alrededor del cuello del tronco y garantizar un drenaje eficaz para evitar la proliferación de hongos. También es importante proteger correctamente las heridas de poda, ya que pueden convertirse en puertas de entrada para la enfermedad.
PRUEBA CON… COMPO Fungicida Fitoftora y Gomosis. Ayuda a prevenir y controlar esta enfermedad. Su acción sistémica protege la planta desde el interior, siendo especialmente útil cuando el exceso de humedad favorece el desarrollo del hongo.
El césped también habla
No todos los problemas llegan en forma de manchas sobre las hojas. En el césped, el exceso de humedad favorece la aparición de musgo. Las zonas amarillean, el crecimiento se ralentiza y la pradera pierde densidad.

Si este otoño las lluvias son constantes, probablemente no será necesario regar durante semanas. También conviene airear el terreno mediante escarificado o realizando perforaciones con una horca para facilitar la entrada de oxígeno y el drenaje del agua acumulada y evitar así la infestación por hongos.
CHECKLIST ANTES DE UNA BORRASCA
Las tareas prioritarias son:
✅ Revisar desagües, zanjas y drenajes.
✅ Retirar hojas acumuladas sobre césped y parterres.
✅ Eliminar ramas que impidan la circulación del aire.
✅ Suspender el riego mientras el suelo permanezca húmedo.
✅ Desinfectar las herramientas de poda.
✅ Vigilar especialmente las plantas más sensibles después de varios días consecutivos de lluvia.
✅ Revisar macetas y jardineras para comprobar que los orificios de drenaje no estén obstruidos.

Si quieres saber más acerca de las plagas que ponen en peligro tus plantas en otoño, no te pierdas el número 324 de revista MI JARDÍN. Para conseguirlo, suscribirte o pedirnos un número antiguo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistamijardin.es.
