Esta frase popularizada en las redes sociales cobra mucho más sentido ahora que por todas partes brotan las flores. Es la temporada más top para el jardín, porque todo está en flor y el colorido luce con más intensidad que nunca. Pero sabemos que no está así por arte de magia.
Bueno, algo de eso hay para ser sinceros. Pero tu esfuerzo y tu constancia en mantener el color de tus flores también han contribuido, y así debe seguir siendo. Que no les falte a tus plantas el riego, los abonos y las podas y recortes periódicos en las próximas semanas. Y en las macetas, todo eso también y, sobre todo, un sustrato de calidad.

Sustrato polivalente y ecológico
Sí, porque cuidar de las plantas y flores que te devuelvan su mejor aspecto es mucho más fácil cuando cuentas con el sustrato adecuado. Toma nota del que te recomienda Burés: el Sustrato Universal Ecológico J-2, un producto versátil y respetuoso con el medio ambiente. Estas son sus principales virtudes:

• Está elaborado a partir de la mezcla de compost vegetal (mantillo) cribado fino y turba rubia de Sphagnum. Contiene fertilizante órgano-mineral NPK 8-3-3 y perlita como aditivo. Esta combinación le aporta una textura ligera y gran capacidad para retener agua sin perder la porosidad que favorece la oxigenación de las raíces. Ten en cuenta que la fibra de coco —material del que te hablaremos en esta misma sección— mejora la estructura de la tierra y le ayuda a mantener la humedad, mientras que la perlita potencia el drenaje y evita el encharcamiento. Por su parte, el abono orgánico ecológico proporciona los nutrientes necesarios para un crecimiento equilibrado desde el primer día.
• Apto tanto para las plantas de casa como con las de fuera, y da igual que sean ornamentales, hortícolas o aromáticas. Incluso es especialmente recomendable para utilizarlo en los trasplantes, ya que favorece el asentamiento de las raíces al nuevo entorno y reduce el estrés vegetal de los primeros comienzos.
• Es un sustrato ecológico, está elaborado con ingredientes naturales y renovables y cumple con los estándares de la agricultura ecológica. No contiene residuos químicos ni componentes de origen animal.
