Ideales para decorar terrazas y porches, permiten muchas posibilidades durante todo el año, si sabes elegir las especies y pones en práctica estos trucos para plantarlas y mantenerlas. Toma nota.

Las hay para cada época del año:
- Para el otoño: opta por el cotoneaster rastrero, los crisantemos y senecios.
- En invierno: puedes combinar Coníferas (como enebros enanos, pidea blanca…) con hiedra.
- Para la primavera: prímulas y pensamientos.
- Y en verano: gitanillas, capuchinas, verbenas, fucsias o petunias.
Recipientes y composiciones

Los recipientes más fáciles de mantener son los de resina con depósito para el agua y los de alambre. Los de mimbre son menos duraderos, pero permiten plantar por los laterales. La fibra de vidrio también es ideal, porque es muy ligera, resistente e imita muy bien al barro cocido pero sin su peso.

La plantación
Apoya la cesta sobre un recipiente.
- Pon el forro en la base y empieza a trabajar por los lados. Si el cesto es de alambre o mimbre, fórralo con fibra de coco, musgo, polietileno o cartón para que no gotee. Una buena idea es poner en la base un plato de plástico para que actúe como depósito de agua (no necesita agujeros).
- Añade compost hasta el nivel del forro y coloca las plantas sin sacarlas de sus recipientes para que te hagas una idea de la composición antes de plantar.
- Comienza con las de los lados para acabar colocando en el centro la más grande. Cuando sepas la combinación definitiva, comienza a plantar.
- Saca los ejemplares de sus tiestos originales e introdúcelos en el compost afirmando bien. Asegúrate de que el forro cubre todo el tiesto, para que al regar el agua no se lleve la tierra y gotee.
- Riega de forma abundante y coloca la cesta en un lugar sin sol durante los primeros días antes de colgarla en la terraza o el porche.

Apoya la cesta sobre un recipiente.