Las hierbas ornamentales darán vida a tu jardín. Decir hierba es transportarse de inmediato a un área grande o pequeña pero incultivada o inculta. Es decir, un área en la que se erigen como protagonistas las plantitas herbáceas, tiernas, con ciclo de vida anual o bienal, y que no cuentan con tallos o raíces leñosas, es decir, no son ni árboles ni arbustos… Pero en paisajismo moderno, ampliamos esta visión a todo lo que posea este aspecto, incluidos, por ejemplo, bambúes, especies Aráceas lamentosas, algunas palmeras (Arecáceas).
Por Pepe Plana
Fotos: Covadonga Gala
ALGUNAS DE ELLAS
De entre las más habituales de cualquier jardín, hay siete que te garantizan vistosidad. Te las enumeramos aquí, y de nuevo te advertimos acerca de su tendencia invasora.








1. Las malas hierbas no surgirán si les dotas de un buen acolchado. Impedirá que se propaguen y estará el suelo más calentito.
2. Espera a mediados de invierno para cortar las inflorescencias (plumeros) que estén marchitas. Así disfrutarás de las bonitas formas que deja la escarcha sobre ellas.
3. Poda a finales de invierno (febrero-marzo) las matas de miscantus, cortaderias y penisetum. Espera un mes más para retocar con las tijeras de podar las stipas.
4. Tanto en los jardines formales como en los de estilo más silvestre, sus penachos ofrecen un aspecto inigualable no solo durante todo el verano, sino también en gran parte del otoño.

Puedes seguir su blog en pepeplana.com.

